Branding
Actualizado: 18 may 2025

Partamos de la base de qué es el Branding: es el proceso de definición y construcción de una marca mediante la gestión planificada de todos los procesos gráficos, comunicacionales y de posicionamiento que se llevan a cabo. Es todo con lo que se va a construir la marca, tanto los elementos tangibles, como los intangibles, es la representación real de una promesa, un sentimiento y unos objetivos para con su público. Esta imagen además tiene que ser coherente con todo lo que representa, es decir, tu imagen, ésta representación de la que hablamos, tiene que tener en cuenta los colores corporativos que usará, las normas de estilo con la que se comunicará, los valores de los que hará gala, el tono con el que se dirigirá al público... El Branding es la máxima representación de tu marca.
Todo cuanto hagas desde el nombre de tu marca, va a determinar su valor como marca, es por eso por lo que tu público se va a sentir representado y por lo que te va a elegir a ti antes que a otro. Es por eso que desarrollar una estrategia y un diseño acorde con tu branding es la forma en la que puedes destacar y extender tu marca en el mercado, posicionarla como un referente consolidado y que todos tus clientes te tengan en mente tanto de forma consciente y directa, como de forma inconsciente y indirecta.
Elementos para componer un branding
Para empezar a componer un branding, tienes que tener en cuenta cinco elementos esenciales:
Naming: un nombre único y original puede hacer que tu público objetivo se pueda ver atraído.
Identidad corporativa: aquí es donde empezaríamos a conceptualizar un logo, unos colores y una tipografía.
Posicionamiento: como se percibe la propia marca dentro del mercado.
Lealtad de marca: la forma en la que se fidelizan los clientes.
Arquitectura de marca: describe la estructura de una empresa hacia el mercado, definiendo de forma clara los roles y relaciones que existen entre las marcas de una o un grupo de empresas.
A través de todos estos elementos, los usuarios tienen que percibir calidad, fiabilidad y coherencia, tienen que sentirse identificados en cuanto a intereses y valores pudiendo llegar a un reconocimiento de ellos en lo que van a consumir. Poniendo un ejemplo, no puedes concebir una marca de joyería de lujo con diseños que prometen ser únicos y exclusivos, con una imagen glamurosa, colores elegantes y sofisticados, que se percibe como líder en cuanto a joyería ofreciendo productos con piedras preciosas recién talladas, y ofrecer unos pendientes o un anillo de materiales baratos como el latón a precio del oro blanco y pedrería que brilla pero porque es de plástico. No es coherente. Primero porque se sentirían estafados (un poco con razón) y segundo que no percibirían la marca como la imagen exclusiva y glamurosa que tú tenías querías ofrecer en un principio.
Por eso tu plan de marketing también tiene que ser consistente, para extender la marca en el mercado como lo que es, posicionarla dentro de lo que sería el ámbito y ubicarla entre los consumidores. Pero no te asustes, para desarrollar una estrategia se pueden seguir una serie de acciones con los que dar a conocer tu marca:
Resaltar los valores de tu marca
Generar confianza y credibilidad
Generar una identidad entre productos y servicios coherente
Y lo más difícil, diferenciarse de la competencia
Estos son los pasos más importantes a la hora de proyectar tu comunicación, y va unido también al tono en el que aplicas esta forma de trasmitir tu mensaje al público objetivo. Con esto ya puedes empezar a hacer el trabajo más visible y real de tu marca: los elementos visuales.
Los diseñadores tenemos en cuenta todo esto cuando creamos el Branding desde cero, todo cuanto has leído hasta ahora era la parte más fácil, pues la forma en la que se da forma a todo este brieff es la representación final de las ideas y cómo se encaminarán el resto en el futuro. Ahora pasamos a la parte más tangible y real del trabajo, diseñar los elementos gráficos con los que los consumidores reconocerán tu marca:
Logotipo: es el nombre comercial de la marca, debe tener el espíritu de lo que transmiten los valores de tu marca, pues será la identificación y personalidad física. Dentro de este apartado también está el cómo está construido, sus colores, la tipografía que se utilizó, sus usos correctos, sus usos incorrectos, el uso reducido...
Iconografía y gráficos: es otra forma más de poder acompañar el material gráfico creado tanto para offline como para online, esto ayuda a crear patrones que ayuden a reconocer más fácilmente tu marca, y tienen un uso determinado, aunque no todas las marcan los utilizan, pero sirven de guía al usuario porque refuerzan la identidad a la hora de comunicar.
Colores: los colores escogidos tienen formas de afectar a la psicología del usuario, tanto por la forma en que identificamos las cosas como la forma en que interactúan los colores entre sí. Esto quiere decir que la manera en que apliques los colores también debe ser pensado desde el principio del diseño. Ya hablé un poco de como formar paletas de diseño en otro post, pero por si no lo has leído, puedes encontrarlo aquí.
Formas de aplicación: tu logo puede (y debe) ser aplicado solo de la forma en la que fue concebido y donde fue pensado que debía ser aplicado, como la iconografía y los gráficos, tanto de forma online y offline.
Finalmente, con estos elementos conseguimos dar una identidad física a una idea y crear la estrategia comunicativa perfecta para conectar directamente con tu público objetivo.



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